Nueva victoria en el Ciutat de València de un Levante UD que recordó al de antaño, aquel equipo que no necesitaba dominar los partidos para imponerse, sino que sabía dominar las áreas. El gran trabajo colectivo permitió sacar adelante un encuentro complicado, en el que el conjunto granota supo adaptarse a los distintos contextos para volver a sumar de tres.
A continuación, repasamos los aspectos tácticos más interesantes del partido.
La fase de inicio: salida en 2-3 y estructuras triangulares
En fase de inicio, el Levante partió de un 1-4-3-3, con una salida de balón estructurada en 2-3 más Ryan. La disposición de los jugadores buscaba generar triángulos que facilitaran la aparición de opciones de pase diagonales y permitieran al equipo encontrar distintas vías de progresión.
De nuevo, el interior y el extremo de cada carril fueron piezas fundamentales para progresar. Uno de los movimientos que utilizó el Levante consistía en iniciar la jugada con el balón en el lateral, momento en el que el extremo venía en corto para arrastrar al lateral rival. A partir de ese movimiento, el interior, situado a la espalda de su marca, rompía al espacio que había dejado libre el extremo.
Requena, una pieza clave para agilizar la salida
Requena volvió a ser primordial para desatascar y agilizar la salida de balón. Su capacidad para abarcar una gran cantidad de espacios le permitió ofrecer alternativas al equipo y ser determinante en las proximidades de ambas áreas.
Thiago Fernández gana protagonismo en el juego interior
Thiago Fernández sigue soltándose y desenvolviéndose en el juego interior del equipo, tal y como comentamos en el análisis del último partido. Su capacidad para temporizar le da aire al Levante, mientras que su uno contra uno amplía las opciones de progresión.
Además, sus conducciones interiores permiten generar situaciones desde las que centrar, buscar pases al espacio o mover el balón en la frontal del área. Su evolución en este tipo de acciones está aportando nuevas alternativas al juego ofensivo granota.
Los centros laterales, una constante ofensiva
El Levante insistió nuevamente en los centros laterales como su principal recurso ofensivo. El equipo volvió a recurrir a esta vía para intentar generar peligro en campo contrario y encontrar situaciones de finalización.
Ratkov también amenaza al espacio
Un aspecto que quizá pasó desapercibido y que todavía no habíamos comentado es que Ratkov, a pesar de ser un delantero de referencia y de basar buena parte de su aportación a la creación del juego en las descargas, también pide mucho el balón al espacio.
Es un detalle que me llamó la atención cuando estuve viendo vídeos suyos en Italia y que merece la pena destacar, porque añade otra dimensión a su perfil como delantero.
Iván Romero y la interpretación de las segundas jugadas
Precisamente, la presencia de un nueve de referencia como Ratkov permitió a Iván Romero dedicarse a otras tareas que se le dan todavía mejor, como la interpretación del juego y la gestión de las segundas jugadas.
La distribución de funciones entre ambos delanteros permitió aprovechar las características de cada uno y ofrecer diferentes soluciones en ataque.
El juego directo y la expulsión de Laporte
De una acción de juego directo llegó la expulsión de Laporte. Etta peinó muy bien el balón y Requena confió en la acción, realizando una arrancada explosiva que le permitió obtener ventaja sobre su rival.
Verticalidad en las transiciones
Me sorprendió ver al Levante tan predispuesto, cómodo y vertical en las transiciones. El equipo encontró situaciones para atacar con rapidez tras recuperar el balón, aunque le costó gestionarlas correctamente en los últimos metros.
La estructura defensiva: un 1-4-4-2 en bloque medio
Defensivamente, una semana más, el Levante presentó pocas sorpresas. El equipo se organizó en un 1-4-4-2 en bloque medio pasivo, con la prohibición del pase interior como una de sus principales consignas.
Además, el pase atrás del rival actuaba como activador de la presión, permitiendo al equipo identificar el momento en el que debía intensificar su comportamiento defensivo.
Las proyecciones de los laterales del Athletic
Al Levante le costó bastante adaptarse a las ventajas que generaba el Athletic Club. La proyección de los laterales rivales obligaba a los extremos granotas a asumir una exigencia defensiva total, además de mantenerse muy atentos a las permutas y los cambios de marca.
Estas situaciones exigieron un esfuerzo importante para ajustar las referencias defensivas y responder a los movimientos del conjunto bilbaíno.
El disparo lejano como alternativa ofensiva
A pesar de basar buena parte de su faceta ofensiva en los centros laterales, el Athletic también buscó sorprender mediante disparos lejanos, incorporando otra vía para intentar generar peligro sobre la portería de Ryan.
Un bloque bajo para proteger el área
En determinados momentos, el Levante se defendió mediante un bloque bajo, con las líneas muy juntas y estrechas. El equipo confió en su capacidad para resolver los centros laterales y se mantuvo atento a los posibles disparos desde fuera del área.
La prioridad era proteger los espacios interiores y reducir las opciones del rival para encontrar situaciones claras de finalización.
Precisamente, de un centro lateral llegaría el penalti cometido por Olasagasti.
El 1-0: presión alta y oportunismo de Brugui
El primer gol del Levante nació de una situación de presión alta que permitió a Requena recuperar el balón. A continuación, Thiago Fernández y Toljan combinaron para progresar y generar una acción que terminó con un centro lateral.
Tras varios rechaces, el balón le cayó a Brugui, que aprovechó la situación para finalizar y adelantar al conjunto granota.
El 2-0: una nueva recuperación para castigar al Athletic
El segundo tanto llegó tras una nueva acción de presión intensa. Iván Romero recuperó el balón y filtró un pase para Thiago Fernández, que disparó a portería. El guardameta rechazó el lanzamiento, pero Brugui volvió a aparecer para recoger el rechace y finalizar la jugada.
Nota: el vídeo se congeló en el momento de la finalización.
El 2-1: Berenguer transforma el penalti
El Athletic recortó distancias desde el punto de penalti. Berenguer ejecutó el lanzamiento abajo y a la izquierda de Ryan para establecer el 2-1 en el marcador.
El 3-1: Requena culmina una nueva recuperación
El Levante sentenció el encuentro tras una recuperación de Olasa, que combinó con Víctor. Este último jugó atrás para Requena, que finalizó la acción. El rechace lo recogió Etta, que volvió a rematar para completar la jugada y establecer el definitivo 3-1.
Lo mejor
El grupo. Tanto por lo que los jugadores lograron transmitir sobre el terreno de juego como por lo que se intuye dentro del vestuario. En casa, el equipo tiene hambre y compite con otra mentalidad, algo que los rivales ya empiezan a identificar.
Las buenas valoraciones se repartieron entre bastantes jugadores, lo cual siempre es un buen indicativo del rendimiento colectivo. El Levante volvió a demostrar que puede sacar adelante partidos complicados a través del esfuerzo compartido y de su capacidad para competir en las áreas.
Lo peor
No encontraría una valoración negativa en este partido, pese a que el encuentro no fue perfecto. El equipo supo competir, adaptarse a los diferentes contextos y aprovechar sus oportunidades para conseguir una victoria clave en un momento importante de la temporada.
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