El Levante UD sigue sin saber lo que es ganar lejos del Ciutat de València. En Riazor consiguió sumar un punto, pero volvió a sembrar dudas en su faceta ofensiva. A pesar de atravesar momentos en los que encuentra la forma de progresar con balón, el equipo continúa mostrando estas situaciones de manera más anecdótica que habitual.
A continuación, repasamos los aspectos tácticos más interesantes del encuentro.
Una pequeña modificación en la fase de inicio
El Levante introdujo una pequeña modificación en su fase de inicio, partiendo de un 1-4-3-3. La salida de balón se estructuró en un 4-1, con el apoyo del portero y los laterales situándose a la altura de los centrales más que en una posición propia de pivote. Por su parte, los interiores tendían a caer a banda para generar espacios por dentro.
La idea de juego de Luís Castro consiste en generar espacios, como podemos observar en el siguiente corte. El Levante consigue crearlos, pero muchas veces sus jugadores no saben interpretarlos. Los movimientos de los interiores y del delantero centro generan espacios que deben ser aprovechados por el resto de compañeros.
El juego directo como alternativa
En muchas ocasiones, ante la falta de líneas de pase, Dela aprovecha su buen desplazamiento para buscar el juego directo y encontrar una solución que permita al equipo superar esa dificultad en la progresión.
La sociedad de la banda izquierda
El Levante encontró en su banda izquierda mucha más profundidad y dinamismo. La triangulación entre Requena, Thiago Fernández y Manu Sánchez creó una sociedad que permitió al equipo encontrar algo de aire en determinados momentos, aprovechando también el dinamismo de Iván Romero.
Thiago Fernández, una vía para generar y progresar
La figura de Thiago Fernández merece una mención aparte. A día de hoy, considero que es la mejor carta del Levante para generar y progresar sin depender exclusivamente de un pase.
Luís Castro debería aprovechar sus características y buscarle un rol similar al que aparece en el siguiente vídeo. Es un jugador al que hay que permitirle encarar en el uno contra uno hacia la línea de fondo, además de generarle espacios para que pueda conducir hacia dentro. Esto permitiría, al mismo tiempo, darle más carril a Manu Sánchez.
Requena, alternativas en distintas alturas
Otra mención aparte merece Requena. A pesar de cometer un error clamoroso que pudo costarle el partido al Levante —también propiciado, en mi opinión, por un error de Ryan al darle ese pase—, ofreció muchas alternativas al equipo ocupando distintas alturas y culminó su actuación con un gol.
Espero que este tanto le sirva para ganarse el crédito necesario para enlazar titularidades, porque es un jugador que puede aportar mucho al equipo.
La búsqueda del centro lateral
El Levante, como de costumbre, buscó mucho el centro lateral en zona de finalización, una de las vías que utilizó para intentar generar peligro en campo contrario.
La sociedad que comentábamos anteriormente en el carril izquierdo también facilitó la llegada del equipo al último tercio. La conexión entre Requena, Thiago y Manu permitió encontrar situaciones favorables para avanzar por ese sector.
El juego directo hacia Iván Romero
La mayor parte del juego directo del Levante estuvo destinado a Iván Romero. No obstante, en algunos desplazamientos también se buscó la espalda de los laterales, especialmente por la banda de Brugui.
La estructura defensiva
En fase defensiva, el Levante no introdujo demasiadas modificaciones. El equipo se organizó en un 1-4-4-2 en bloque medio, con una estructura bastante dinámica que variaba según el rival y el contexto de cada situación.
En algunos momentos de la segunda parte, el equipo pasó a defender en un 1-4-1-4-1, adaptándose a las necesidades del encuentro.
El Deportivo busca la espalda de la defensa
El RC Deportivo intentó hacer daño buscando la espalda de la defensa levantinista y los espacios que aparecían entre el central y el lateral. Estas situaciones permitieron al conjunto gallego encontrar vías para amenazar la portería rival.
La figura de Yeremay fue especialmente importante para el Deportivo. Su calidad individual le permitió resolver jugadas y marcar diferencias en distintas acciones del encuentro.
El 1-0: Yeremay marca la diferencia
La acción del primer gol del Deportivo estuvo condicionada por varios aspectos defensivos. El Levante orientó mal la presión sobre la salida rival, lo que permitió a Ede conducir para fijar y dividir. La presión podía limitar las opciones de pase del rival, pero no impedía que progresara mediante la conducción.
A continuación, Yeremay recibió el balón y condujo. Dela defendió la acción con un mal perfil corporal, lo que facilitó la resolución del atacante. Yeremay finalizó y el rechace cayó a Nsongo, que terminó convirtiendo la ocasión en el 1-0.
El 1-1: una conexión que termina en gol
El empate del Levante nació de una conducción de Ndukwe, que encontró a Manu Sánchez. Este descargó el balón para Thiago Fernández, quien buscó a Ratkov al espacio. El delantero descargó y Requena culminó la jugada con una finalización que permitió al conjunto granota igualar el encuentro.
Lo mejor
Jugadores como Thiago Fernández, Requena o Ratkov han demostrado que están en condiciones de ayudar al equipo. Su rendimiento permite ampliar las opciones disponibles y optimizar el funcionamiento de algunas posiciones, por lo que dar continuidad a estas alternativas puede ser importante para el Levante.
Lo peor
La afición continúa viendo a un Levante que parece no sentirse cómodo con el balón. El equipo está consiguiendo puntuar en partidos en los que la temporada pasada cosechaba derrotas, pero necesita dar galones a los jugadores que aportan más fluidez y ofrecer continuidad a las buenas sensaciones individuales.
Sumar fuera de casa es positivo, pero el siguiente paso debe ser consolidar una idea ofensiva que permita al equipo progresar con mayor regularidad y aprovechar mejor los espacios que consigue generar.
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