Análisis táctico del Levante 2-1 Albacete | Pretemporada 26/27 (sólo ABP)

Como ya comenté antes del encuentro, el análisis del partido frente al Albacete será distinto para aprovechar el contenido y no retrasar la publicación de los siguientes análisis. Por ese motivo, este artículo se centra exclusivamente en las acciones a balón parado, un apartado que permitió observar varios de los mecanismos que está trabajando el cuerpo técnico de Luís Castro durante la pretemporada.

Córner ofensivo | Un brazo arriba

La primera variante en ataque parte de una acumulación de jugadores en el primer palo con el objetivo de atraer la atención de la defensa rival hacia esa zona.

Mientras dos rematadores atacan el primer palo, el verdadero objetivo del saque aparece desde el segundo palo (Mandi) para atacar el espacio libre. Además, la jugada incorpora una variante en la que Tunde realiza un bloqueo sobre la marca del rematador objetivo para facilitar su llegada al balón.

Córner ofensivo | Mano en el pecho

La segunda acción de estrategia comienza con un saque en corto.

A partir de ahí, la decisión depende del comportamiento defensivo del rival. Si la presión lo permite, el balón puede devolverse al lanzador o convertirse directamente en un centro al área. Mientras tanto, los rematadores realizan entradas escalonadas para atacar diferentes zonas de remate.

Saque de banda ofensivo

Los saques de banda directos al área son ya unos viejos conocidos de este equipo.

Se intenta encontrar un apoyo cercano para poder centrar con el pie siempre que sea posible. Cuando esa posibilidad no existe, el Levante opta por un saque largo buscando una prolongación que permita a los rematadores atacar el área pequeña.

Defensa de córner

En fase defensiva, el Levante apuesta normalmente por una organización completamente zonal.

Seis jugadores se sitúan a la altura de la línea del área pequeña para proteger la zona de remate más cercana a portería. Por delante de ellos aparecen otros dos futbolistas defendiendo de forma zonal la zona del punto de penalti, mientras que un jugador protege el primer palo y otro se encarga de vigilar el saque en corto.

En la segunda acción vemos como se realiza un marcaje mixto.

Defensa de falta lateral

La estructura defensiva en las faltas laterales mantiene una organización muy definida.

El equipo coloca un jugador en la barrera, otro ocupando una zona intermedia y un tercero preparado para defender un posible rechace. Detrás de ellos, siete futbolistas forman una línea de defensa zonal encargada de marcar el fuera de juego y proteger el área.

Conclusiones

Las acciones a balón parado dejaron varias conclusiones interesantes.

En los córners ofensivos, las vigilancias tras la acción parecen correctas. Sin embargo, considero que, en este caso, el equipo se habría beneficiado de un lanzador cerrado en lugar de uno abierto.

En los saques de banda ofensivos, el envío no debería tener una trayectoria tan bombeada si el equipo no dispone de un futbolista con la superioridad aérea que ofrecía Espí. En este tipo de acciones parece más conveniente buscar un balón con una trayectoria más plana o intentar generar un centro con el pie.

Respecto a la defensa de córner, personalmente sigo siendo más partidario del marcaje mixto que de una defensa completamente zonal. La acumulación de jugadores en un mismo espacio o el hecho de que los defensores centren excesivamente su atención en el balón puede terminar penalizando este tipo de acciones.

Por último, la organización defensiva en las faltas laterales me parece acertada. En este caso, no considero necesario realizar ninguna observación adicional.

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