Los encuentros de pretemporada permiten valorar mucho más que el marcador. Son el escenario en el que los equipos comienzan a consolidar automatismos, introducir nuevos comportamientos y aumentar progresivamente el ritmo competitivo. En el caso del Levante, el partido frente al Al Qadsiah dejó un equipo que fue de menos a más, al igual que su rival, ofreciendo durante la segunda mitad una imagen mucho más cercana a la idea que pretende implantar Luís Castro de cara al inicio liguero frente al Espanyol.
A continuación, repasamos algunos de los aspectos tácticos más destacados del encuentro.
Un ajuste en la presión sin balón
Uno de los cambios más llamativos apareció en la fase defensiva. La presión del Levante evolucionó desde un 1-4-2-4 hacia un 1-4-2-3-1, manteniendo un bloque medio como punto de partida.
La activación de la presión se producía cuando el balón era orientado hacia la portería rival. A partir de ese momento, los futbolistas gozaban de libertad posicional para decidir si saltaban sobre el poseedor o continuaban siguiendo a su marca, adaptando la presión al contexto de la jugada.
La importancia de las correcciones defensivas
Más allá de la organización colectiva, también hubo acciones que reflejaron buenas y malas interpretaciones individuales.
En una de ellas, Víctor García se equivocó y cerró una línea de pase exterior, y esa decisión liberó un espacio por dentro. Oriol Rey identificó inmediatamente que su marca abandonaba la zona, la siguió para corregir el desajuste y la acción terminó con una recuperación que permitió iniciar la transición ofensiva.
Una salida de balón continuista
En fase ofensiva apenas hubo variaciones respecto al encuentro frente al Leganés.
El Levante volvió a construir desde una salida en 2-3, con los laterales situándose a la altura del pivote para facilitar la progresión. Al mismo tiempo, los interiores continuaron cayendo hacia los costados para ofrecer una línea de pase a los laterales, permitiéndoles avanzar tanto mediante conducción como a través de la circulación del balón.
El protagonismo de los laterales
Los laterales volvieron a desempeñar un papel muy importante durante la elaboración ofensiva.
Cuando el balón progresaba por su carril, ambos proyectaban su posición hacia campo rival, independientemente de que fueran o no los poseedores. Esa altura trasladaba la responsabilidad defensiva al compañero que superaban, facilitando la continuidad de los ataques, ofreciendo una solución constante por fuera y cubriendo defensivamente su zona.
Un debut prometedor de Dani Requena
Uno de los nombres propios del encuentro fue Dani Requena.
El atacante dejó buenas sensaciones desde su debut gracias a su implicación tanto en fase defensiva como ofensiva. Mostró una buena lectura del juego, tuvo presencia dentro del área rival y provocó el penalti a favor del Levante, completando una actuación muy participativa.
El origen del gol
El tanto del Levante llegó en una acción aislada.
Una pared entre Toljan y Víctor García no terminó de ejecutarse correctamente y Olasagasti aprovechó el error para finalizar un balón suelto. El rechace cayó posteriormente a Paco Cortés, que definió a placer para marcar.
Hugo Sotelo dio equilibrio al centro del campo
La entrada de Hugo Sotelo durante la segunda mitad cambió el ritmo del equipo.
Actuando como pivote, aportó criterio y dinamismo a la circulación del balón, ofreciendo de forma constante líneas de pase a sus compañeros. Además, su buena colocación le permitió realizar varias intercepciones defensivas que dieron continuidad a las posesiones del Levante.
El gallego se sintió muy cómodo desde su ingreso al terreno de juego y esa sensación también se trasladó al rendimiento colectivo del equipo. Su perfil encaja con las necesidades del sistema de Luís Castro y recuerda al tipo de pivote que el club buscó incorporar con Raghouber durante el pasado mercado de invierno. La confianza que el técnico deposite en él puede resultar determinante para evitar la irregularidad que ha mostrado en temporadas anteriores.
Kareem Tunde continúa asentándose como lateral
Otro de los aspectos que volvió a repetirse fue la utilización de Kareem Tunde como lateral izquierdo.
El futbolista destacó nuevamente por su proyección ofensiva y por su capacidad para aportar en el último tercio del campo. Sin embargo, todavía dejó varios conceptos defensivos por pulir, en una evolución que recuerda a la vivida anteriormente por Andrés García.
Lo que inicialmente podía parecer una prueba empieza a tomar forma como un proyecto real. Kareem mostró características propias de un lateral moderno, con una importante incidencia en ataque y un margen de mejora evidente en defensa. Ya había actuado en esa demarcación durante etapas anteriores de su carrera.
Conclusión
El Levante dejó una segunda parte con bastantes más conclusiones que la primera. La continuidad en la salida de balón, los ajustes en la presión, el protagonismo de los laterales y el rendimiento de futbolistas como Dani Requena, Hugo Sotelo o Kareem Tunde ofrecieron nuevas pistas sobre el modelo que Luís Castro pretende consolidar de cara al comienzo de la temporada.
Deja un comentario