El estreno liguero del Levante fue para olvidar. Los pericos fueron muy superiores ante un equipo irreconocible, estático, desconectado y sometido desde el inicio al planteamiento táctico local.
El Espanyol consiguió imponer su plan de partido y, además, volvió a demostrar la pegada que ya había mostrado durante la pretemporada. El Levante, por el contrario, no consiguió dar continuidad a muchos de los comportamientos que sí había mostrado durante las semanas anteriores.
Estos fueron los aspectos tácticos más interesantes del encuentro.
Superioridad en la salida que no supo aprovechar
El Levante consiguió generar superioridad durante la fase de inicio, pero no fue capaz de aprovecharla para progresar.
El equipo planteaba una estructura de 2-3 más el portero frente al 1-3 del Espanyol. Sin embargo, el conjunto local impedía que Dela pudiera conducir y orientaba el juego hacia Mandi, que además recibía a pierna cambiada.
El problema no estaba únicamente en la primera línea. Los jugadores de otras líneas tampoco consiguieron ofrecer soluciones suficientes para aprovechar la superioridad generada.
Mandi, sin comodidad con balón
La decisión de Manolo González de orientar el juego hacia Mandi acabó teniendo sentido durante el partido, ya que el central no estuvo cómodo con balón, pero tampoco sin él.
Los apoyos cercanos aparecían tapados y, además, permanecían demasiado estáticos. Mandi tardaba demasiado en tomar decisiones y sus conducciones no conseguían fijar a Cala. A esto se sumaron varias imprecisiones cuando recibía bajo presión.
Soluciones puntuales sin continuidad
El Levante sí encontró en algunos momentos la solución para superar la estructura del Espanyol, pero no consiguió darle continuidad.
Una de las acciones más interesantes comenzaba con un cambio de juego rápido entre centrales que provocaba una permuta entre el delantero centro y el mediapunta rival. Posteriormente, el pivote aparecía en el intervalo a la espalda del mediapunta y el balón terminaba cambiando hacia el carril lateral para poder progresar.
Una solución que ya habíamos visto
¿Qué fue lo que finalmente funcionó?
El Levante consiguió generar ventajas cuando el central fijaba mediante conducción al extremo rival, mientras el lateral ocupaba el espacio a su espalda y el extremo propio arrastraba al lateral contrario hacia dentro.
Se trata de un comportamiento que ya habíamos analizado anteriormente y que volvió a aparecer en este encuentro.
Una presión mucho más conservadora
La presión del Levante fue mucho más conservadora que la que habíamos visto durante la pretemporada, aunque mantuvo el mismo dibujo.
El equipo volvió a organizarse en un 1-4-2-3-1 y partió de un bloque medio. Sin embargo, la estructura estuvo muy desconectada, especialmente ante los jugadores del Espanyol que conseguían aparecer y flotar entre líneas.
Falta de anticipación y reacción
El gran problema del Levante durante el encuentro fue la poca anticipación y resolución que mostró en diferentes situaciones.
Los jugadores parecían limitarse en muchas ocasiones a seguir el balón, mientras faltaba comunicación entre compañeros con los futbolistas rivales que aparecían entre líneas. Además, la lentitud tanto en las reacciones como en las ejecuciones terminó generando problemas que el Espanyol supo aprovechar.
Una vez más, esta acción vuelve a evidenciar las carencias mencionadas anteriormente. Además, aparece un patrón de juego que posteriormente terminaría costando un gol.
El Espanyol pudo hacer todavía más daño
A pesar del dominio local, el Espanyol tampoco estuvo tan fino como podría haber estado.
Los pericos dispusieron de diferentes oportunidades para hacer todavía más daño, especialmente durante las transiciones ofensivas, donde encontraron espacios que podrían haber aprovechado mejor.
⚽ 1-0 | Roberto aprovecha el error
El primer gol deja poco que comentar desde el punto de vista táctico.
Mandi realiza una mala anticipación sobre el balón aéreo y sus compañeros tampoco esperan esa acción. La jugada vuelve a mostrar la lentitud en la reacción que acompañó al Levante durante buena parte del encuentro.
El más listo de la acción fue Roberto, que aprovechó la situación para adelantar al Espanyol.
⚽ 2-0 | Los espacios entre central y lateral
El segundo gol sí permite identificar diferentes comportamientos que explican cómo el Espanyol consiguió generar la situación de finalización.
Todo comienza con una presión muy pasiva del Levante que permite a Hinojo mirar lejos y encontrar una opción de pase. Javi Hernández consigue ubicarse en un espacio libre entre rivales, mientras Nacho se precipita y salta para anticipar el pase hacia Dolan.
Olasa, por su parte, no tiene referencia de la posición de Javi Hernández y el Espanyol consigue atacar el espacio entre central y lateral. Roberto gana la posición y termina marcando.
⚽ 3-0 | El colofón a una mala actuación
En el tercer gol no hay demasiado que comentar a nivel táctico.
Lo más reseñable es la pasividad con la que actúa el equipo a la hora de bloquear el disparo de Dolan. Una acción que termina siendo la guinda a una actuación desastrosa del Levante en su estreno liguero.
Conclusiones
Lo mejor
Nada.
Hemos visto a este equipo hacer números increíbles desde la llegada de Luís Castro y mi confianza en el grupo sigue intacta porque sé de lo que es capaz y porque ya lo he visto durante la pretemporada.
Precisamente por eso, no puedo sacar nada positivo de lo sucedido en esta primera jornada.
Lo peor
Inexplicablemente, el equipo ha dado continuidad a sus errores, pero no a sus aciertos.
Durante toda la pretemporada veníamos evidenciando una falta de presencia en el área rival que volvió a aparecer en este encuentro. A ese problema se sumaron otros comportamientos negativos que no habíamos visto anteriormente y que terminaron condicionando por completo el partido.
El Espanyol fue superior desde el inicio, encontró las debilidades del Levante y supo aprovecharlas. Ahora toca analizar lo ocurrido y esperar una reacción.
Va a ser una semana larga.
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